En La Madrugada.

12 de julio del 2015.
Poema Erótico.


 En la madrugada
 el recuerdo de nuestro encuentro
 sensualidad que demuestras
 cuando vienes caminando hacia mí
 acercándote apresurado
 desaparece todo alrededor
 me centro en ti
 con tu mundo invadiéndolo todo
 tu sonrisa dulce y la mano agitada
 mientras subes la escalera
 me fascina y no te das cuenta
 intuyo que en este juego perderé
 la libertad, la integridad, el honor, el  corazón
 y aún así te sigo provocando al amor
 cerca, más cerca de mí
 hasta oler tu cuerpo
 saborear tu piel
 acariciarte con mis dedos
 desnudándote en el intento
 ¿aún no lo sientes? ¿lo intuyes?
 imaginándome cómo reaccionarás
 en el umbral del éxtasis
 ¿y si lo intento ahora delante de todos?
 mis caricias son tuyas
 mis deseos son tuyos
 ¿por qué no te das por vencido?
 deja de luchar contra el destino
 mi cuerpo reacciona a tu contacto
 él sabe que te está gustando
 el peligro latente, inminente
 tu sabes que me muero por tenerte
 besar y saborear cada parte de ti
 con este sentimiento erótico desatado por  fin
 adorar lo que te da pena esconder
 besar tus brazos y cuello
 acariciándote y besándote a la vez
 mirarte fijamente a los ojos
 sin barreras, sin esquivos
 actuar libremente, solos tú y yo
 en una habitación
 ¿no lo deseas así? ¿no lo has pensado ya?
 cuando nos conocimos por primera vez
 te desnudé con la mirada
 y sigo haciéndolo cada vez que te  encuentro
 tú sabes, tú lo sientes
 entonces te admiré
 ahora desatas ese olor a pasión
 cuando me acerco a ti
 quiero decírtelo
 quiero gritarlo
 quiero que lo entiendas
 quiero que lo aceptes
 quiero que te entregues
 completo para mí
 pequeño tramposo
 sólo tu me seduces así
 con sólo una mirada tuya
 con sólo sentirte cerca
 con tu inquietud y aceleramiento
 tu comportamiento infantil
 jugando juntos como dos niños
 contagiándome alegría
 riéndonos
 me gustas mucho
 te empiezo a adorar
 te empiezo a necesitar
 desesperada angustia
 respiro profundo
 pero dime algo
 dime sólo una cosa
 ¿cuándo podré tenerte para mí?
 ¿cuándo podré pasar esa barrera
 que pusiste enfrente de mí?
 seductor, mi pequeño tramposo
 cuándo te entregarás a las delicias
 que te esperan cerca de mí..
 a esas delicias
 que mis labios, mis manos y mi cuerpo
 están reservando para tí.